JORGE PRADO YA PONE EL OJO EN EL PRO MOTOCROSS

Con la temporada de supercross casi completada con éxito, el 4 veces campeón del mundo del mundial de motocross (x2 mx2 y x2 MXGP), JORGE PRADO, ya pone el foco en los outdoors de motocross... e ilusiona

AMA SUPERCROSSAMA PRO MOTOCROSS

David Ayuso

5/6/20263 min leer

La temporada de AMA Supercross ha dejado una conclusión clara: Jorge Prado ha llegado a Estados Unidos para competir, no para pedir permiso

En su primer año con KTM USA, el gallego partía con un discurso prudente, el supercross sería aprendizaje, y lo ha sido, pero reducir su temporada a eso es quedarse corto, porque Prado no solo ha terminado carreras, ha incomodado, ha molestado, y eso, en un campeonato donde muchos están acostumbrados a que todo siga un guion, ha escocido... y mucho.

Pese a una lesión que le dejó fuera varias semanas, Prado se ha instalado en el top 10 con naturalidad, incluso ha especulado con posibles podiums y se ha agenciado varias poles y otras tantas victorias de Heat. No ha entrado al campeonato como un piloto más, sino como una amenaza; sus batallas con Eli Tomac, Cooper Webb y Ken Roczen no han pasado desapercibidas, como tampoco lo han hecho sus roces con Hunter Lawrence, uno de los que más ha verbalizado esa incomodidad que Prado ha transmitido.

¿El problema?, Prado no se aparta, no entiende de jerarquías ni de pactos no escritos. ¿Acaso piensan que un campeón del mundo va a ceder fácilmente la posición que él se ha ganado en el circuito? Se le ha llamado estorbo, a un cuatro veces campeón del mundo, un argumento débil que en realidad revela algo más interesante, Prado ya está en la cabeza de sus rivales

Ahora, sin embargo, se acabaron las excusas

Con el inicio del AMA Pro Motocross empieza la temporada de verdad para el español, el Supercross era adaptación, los outdoors son su vida, donde se ha labrado una carrera y se ha convertido 4 veces en campeón del mundo.

El Supercross es precisión milimétrica, circuitos artificiales, ritmos muy marcados y un margen de error mínimo, un entorno donde la experiencia específica pesa más que el talento puro, Prado llegaba ahí sin bagaje, realizando sus primeros saltos encadenados, whoops y lecturas de pista que sus rivales entrenan desde niños. ¿Qué ocurre cuando los americanos pisan la arena de Lommel?

El motocross es otra cosa, terreno natural, cambios constantes, roderas, baches, desgaste físico real y carreras largas donde la lectura de carrera y la resistencia marcan diferencias, es, en esencia, el ecosistema donde Prado se ha formado y donde ha construido sus títulos mundiales.

Ahí su pilotaje tiene más sentido, Prado es agresivo manteniendo su flow, recortando segundos con la moto escasa de revoluciones, rápido en condiciones cambiantes y especialmente fuerte cuando la pista se rompe, tiene una capacidad muy alta para mantener ritmo cuando otros caen físicamente y, además, es el más rápido cuando cae la valla.

Por eso aquí ya no vale con adaptarse, aquí se mide a los candidatos, y Prado lo es.

Más allá del fenómeno que es Jett Lawrence, el único piloto que ahora mismo parece un escalón por encima del resto, no hay nombres intocables, ni Eli Tomac, ni Ken Roczen, ni el mismísimo Deegan, ni, por supuesto, los propios Lawrence están fuera de su alcance cuando el terreno es natural.

Prado tiene velocidad, físico, técnica y algo que no todos pueden decir, no le intimida nadie, si a eso le suma regularidad, no solo va a pelear carreras, va a pelear por el campeonato.

El motocross americano está a punto de descubrir que no era un invitado incómodo, era un aspirante real, y esta vez, esperemos, que los demás no se conviertan en un simple "estorbo" para un 4 veces campeón del mundo.